fbpx

La banda sonora de las manifestaciones en Bogotá

Los grupos independientes de la capital han convocado a cientos de personas para mostrar su apoyo al Paro Nacional
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Stallone en la plazoleta de la 85 el domingo 24 de noviembre

Fotografía por Iván López (@ivanest25)

Mientras las redes sociales se llenaban de mensajes a favor o en contra de algunos artistas por sus comentarios o silencio ante el Paro Nacional, en Bogotá se organizaron decenas de bandas independientes, de diferentes escenas, para demostrar que la música y el arte en Colombia todavía funcionan para protestar. En la convocatoria del 21 de noviembre se reunieron músicos de distintas procedencias en el Parque Nacional para marchar hasta el Planetario al ritmo de cantos y paz.

“Es una postura de todos los que no estamos de acuerdo con cómo están llevando el país”, le contó Tostao de Chocquibtown a ROLLING STONE el día que empezaron las manifestaciones. “La verdad les está yendo bien mal, no tenían un plan de Gobierno, no tenían claro lo que iban a hacer. Llegaron y tienen todo de cabeza”.

Los instrumentos siguieron sonando. El 24 de noviembre las bandas independientes de Bogotá demostraron que tienen un público que los sigue, y que la música es un canal maravilloso para transmitir un mensaje. Distintas agrupaciones se reunieron en la plazoleta de la calle 85 con carrera 15 para un show espontáneo. Llegó tanta gente que con los amplificadores que llevaron no se alcanzaba a escuchar en la parte de atrás lo que decían y cantaban.

“Acá no se trata de oportunismo. Es hacernos sentir como músicos porque todos hacemos parte del sistema de salud, del sistema educativo, es que todo es político. Nos unimos por hacer valer nuestros derechos como ciudadanos”, dice Felipe León Ospina de Montaña, una de las bandas que participó en el evento. “El mensaje que queríamos dar es mostrar que podemos hacer música pacíficamente y con tranquilidad, y la música congrega a las personas que quieren hacer parte de la manifestación”.

Toda esa diversidad artística que se ha visto en la calle es una muestra de lo que el país tiene por ofrecer y de lo que se puede sacar adelante. “El desarrollo de cada ámbito cultural es súper importante, y que se muestre es la mejor manera de hacer entender que necesitamos apoyo”, añade León. “Ya es la unión de todos los que queremos un cambio, más allá de cualquier género específico. Esa diversidad cultural es una muestra de la diversidad política que todos tenemos como seres humanos”.

La música es comunión, y una sala de ensayo que estaba cerca les prestó un sonido mejor. La gente rugió cuando finalmente dio para que todos escucharan. En medio del respeto, los mensajes de apoyo al Paro, las canciones y los comentarios que buscaban concientizar a los asistentes, se armó un toque en la calle que ya ha engendrado nuevas manifestaciones culturales.

“No hay nada más noble que la música, yo creo que es todo lo contrario a la violencia, así sea el pogo más serio, es pura armonía entre la gente”, explica Javier Ojeda de Burning Caravan. “Pero después se vuelve algo que va más allá de la música, se convierte en un ejercicio de dialogar y entender, que es lo que uno quisiera que pase en las altas esferas del poder”.

Esta semana las bandas han seguido tomándose las calles para hablar de la situación sociopolítica a través de su música. El miércoles 27 hubo dos eventos. Grupos como Aterciopelados y artistas como Juancho Valencia de Puerto Candelaria promovieron el Cacerolazo Sinfónico, invitando a los ciudadanos a llevar un instrumento y compartiendo la partitura de Colombia tierra querida y la Sinfonía No. 9 de Beethoven para interpretarla en el Parque de los Hippies.

Ese mismo día, en la noche, marcharon hasta un toque gratis en Latino Power, donde se presentaron agrupaciones como Armenia, Burning Caravan y Alerta Kamarada. El Paro Suena lideró esta convocatoria, un colectivo artístico en el que no solo hay músicos, también se han involucrado periodistas y gestores para ser agentes de paz a través de la música.

“Nos convocaron a una asamblea una semana antes del 21, y eso es algo nuevo, los músicos nunca nos habíamos reunido de esta forma. Yo incluso fui sin saber si iba a marchar o no, sino a escuchar cuál debía ser nuestra posición”, revela Ojeda. “Es que hay que tener una causa clara, no es salir por salir… Y lo chévere es que el movimiento va continuando. Todos los días estamos trabajando”. 

El guitarrista puso como condición para que Burning Caravan participara que nadie podía sacar provecho de esto, ni lucrarse, ni sacar el pecho por todos. “En el concierto planeamos que debíamos recordarle a la gente por qué estamos ahí, no es solo fiesta y danza, sino que estamos por una causa. Queremos amplificar las voces de los que quieren un país mejor”, explica.

El jueves la protesta musical regresa a la 85 con Tambores a la Calle. La Sonora Mazurén, La Beat Machine, Morfonia y Los Yoryis, entre otras, han promovido esta iniciativa que a través de señas y percusión seguirá mostrando el poder de la música. Acá no estarán tocando los grupos, sino que sus integrantes han estado invitando a sus seguidores a participar, para que lleven una cacerola, un triángulo o cualquier objeto que sirva como instrumento.

“Hay gente muy radical en cualquier lado, así como hay gente que no tiene una postura clara”, dice Jorge Castelblanco de Los Yoryis. “Yo creo que cualquier opinión es válida porque es constructiva, no se le puede pedir a una persona que tenga una maestría en ciencia política para que dé su opinión; con la música pasa lo mismo. Pero sí me parece que hay un sector de la población que no está siendo escuchado, y hay que oír a los líderes sociales y no acabar con el régimen de prima media, que es letal para los trabajadores jóvenes”.

El viernes será el turno del punk y el hardcore. El Maquinista reunió a diferentes grupos que ensayan en la misma sala para hacer un concierto más en el Parque de los Hippies, donde los sonidos más pesados pondrán una cuota contestataria más a punta de riffs a toda velocidad y autogestión entre las agrupaciones que participan.

“Es muy difícil creer en muchos medios de comunicación cuando uno está en la calle y ve de frente que la gente, marchando tranquila, es gaseada. Para que no sigamos en lo mismo esto no puede detenerse y ojalá el Paro siga muchos días más. Hay que defender la vida y los Derechos Humanos”, afirma Daniel Casas de Whites, que estará tocando el viernes. “Estos eventos demuestran que el arte es una herramienta muy poderosa, y la música motiva a las personas. Unirse alrededor de esto, con la bandera de estas causas, es muy positivo”.

En total, en estas cuatro convocatorias participaron más de 40 bandas de géneros muy diferentes. Desde sonidos tropicales e influencias decembrinas, pasando por reggae y pop, hasta punk y hardcore, todo a punta de autogestión. Ahora se han sumado artistas como LosPetitFellas, Monsieur Periné, Telebit, Santiago Cruz, Doctor Krápula, Esteman, Ali a.k.a. Mind y Juan Pablo Vega para hacer un concierto en el parque Simón Bolívar, donde la música seguirá siendo protagonista.