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FOTOGRAFÍA POR BRIGITTE LACOMBE

Robert De Niro

Un irlandés italoamericano

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Es una mañana de octubre y se escuchan algunas voces desde afuera de la suite 4116 del Hotel Mandarin Oriental, en Columbus Circle, Nueva York. Una persona de seguridad se acerca, me saluda y luego se va sin hacer preguntas. Unos minutos después, con una taza de café en la mano, Robert De Niro abre la puerta. A los 76 años luce tal como debería lucir un hombre que, a su edad, ha sabido cuidar de sí mismo y que, además, se ha convertido en la proyección de un oficio para varias generaciones.

De Niro es un tipo serio y de pocas palabras, pero jamás titubea a la hora de expresar lo que piensa. Un día antes, durante una emisión en vivo del programa Reliable Resources tildó de “gánster” al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Llegué a pensar que por la polémica mediática y la cantidad de reacciones, nuestro encuentro sería pospuesto.

“Fui hace muchos años a Colombia” me dice luego de saber mi origen. “Estuve en Santa Marta y en Cartagena grabando La Misión”. Nos reunimos para hablar de su nueva película y colaboración, después de más de 20 años, con Martin Scorsese para El Irlandés. Se trata de una delirante adaptación (de tres horas y media) del libro I Heard You Paint Houses de Charles Brandt, que relata la desaparición del líder del sindicato de camioneros -IBT- Jimmy Hoffa (encarnado por Al Pacino) y su amigo Frank Sheeran (De Niro), un exmilitar y sicario venido a más dentro de la mafiosa familia Bufalino. En 2009, De Niro se lo mostró a Scorsese, y juntos identificaron inmediatamente una fuerza particular en los personajes de la historia. Sin embargo, llevarlo a un proyecto cinematográfico les tomaría un buen tiempo.

Después de cinco años desde que hablaron por primera vez sobre el proyecto, Scorsese, De Niro y Pacino se reunieron en un hotel de Beverly Hills en 2014, y Pacino estaba realmente entusiasmado con la idea, pero también tenía algunas dudas sobre la producción. El guion escrito por Steve Zaillian (La Lista de Schindler, Moneyball, Pandillas de Nueva York) tardó bastante tiempo en estar listo, y también había dudas sobre el presupuesto y la tecnología que usarían. “Por varios años no tuvimos quién pusiera el dinero y, además, teníamos una serie de inconvenientes técnicos para hacer que la película fuera una realidad”, dijo Scorsese en una rueda de prensa del Festival de Cine de Nueva York. Al final, y luego de varios traspiés, Netflix financió todo el proyecto y adquirió los derechos exclusivos de la película con la condición de no intervenir en el proceso creativo. “Es un hibrido interesante que estará en las salas de cine y en algunos festivales, pero también estará en los hogares. Al final, para Bob y para mí, lo importante era que la película pudiera hacerse. Lo chequeamos el uno con el otro y lo hicimos. Hemos trabajado juntos toda la vida, así que nos entendemos casi telepáticamente”, señala el director.

Con El Irlandés, De Niro acumula otro gánster a su larga colección de personajes. “Todo se trata de una buena historia”, afirma con un aire de escepticismo y displicencia. “Hacerla con Marty es diferente y vale la pena porque nos enfocamos realmente en los detalles. Él como cineasta, y con su estilo, hace que todo sea realmente especial. Y aunque se trate de interpretar a un gánster de nuevo, esta historia es maravillosa, así que me siento bien”. 

En esta lista se destacan personajes históricos como el de Johnny Boy en Mean Streets, cuando Scorsese lo presentó al mundo en 1973; también interpretó a un joven inmigrante llamado Vito Corleone en El padrino II, de Francis Ford Coppola, papel que sentó las bases para el modelo del mafioso italoamericano en el cine; De Niro lo humanizó al punto que logramos entender las decisiones que lo llevaron a una vida en el crimen. Comprender sus razones para luego entender sus decisiones. A su vez, la película profundizó en la relevancia de la masculinidad y del dominio patriarcal dentro de las estructuras del crimen y la mafia, costumbres que eran, en gran parte, un reflejo de las tradiciones de la religión católica.  

En 1987 se transformó físicamente para interpretar a Al Capone en Los intocables, de Brian De Palma, y en 1994 interpretó al carismático James Comway en otra obra maestra de Scorsese: Buenos muchachos, que se convirtió en todo un clásico del cine del crimen gracias a su expresionismo gráfico y la gravedad de las actuaciones.

“¿Qué putas es una vida normal? ¿Asados y fútbol?”, dice Neil McCauley en una de las escenas más soñadas en la historia del cine, donde De Niro interpreta a un ladrón de bancos en el clásico de policías y ladrones Heat. “Nos conocíamos hace mucho tiempo y hablábamos de vez en cuando. Pero no habíamos hecho nada juntos”. Dice De Niro. 

Con El Irlandés son tres las películas en las que Robert De Niro y Al Pacino han compartido pantalla.  El primer encuentro solo se dio hasta 1995 cuando Michael Mann, el legendario director de cine policial, logró juntarlos por primera vez. “No profundizamos en lo que sería esa escena sino hasta que nos sentamos los tres, Al, Bob y yo, al frente de la cámara. Su compromiso fue con el arte”, le dijo Mann a Variety.  Con un guion sencillo, Heat se convirtió en una película de culto gracias a un reparto de primera, pero también al mágico encuentro de los dos actores. Y más allá de las insuperables líneas de la clásica escena, que es un danza de genialidad, la actuación fue sublime y verlos juntos se convirtió en un hito para el cine. “Cuando uno trabaja con gente como Bob (De Niro), sabe que de alguna manera puede trabajar sin una red, porque ellos son la red de protección. Y eso le da a uno cierta libertad, porque uno sabe que está protegido”, me dijo Al Pacino sobre De Niro en otra entrevista. 

El argumento pobre de Righteous Kill logró que pasara desapercibido el segundo encuentro que tuvieron en una película, por lo tanto en El Irlandés las expectativas eran realmente importantes para ellos y para el público. “Lo que pasó en Righteous Kill se puede decir que fue profético, así que esta nueva película nos dio una oportunidad a los dos para hacer algo diferente a lo que habíamos hecho antes. Es más complejo, más profundo y más interesante. Bob ha hecho más películas que yo, entonces uno entiende su lugar mucho antes de empezar a grabar. Uno encuentra el espacio”, añadió Al Pacino.

Desde que Brian de Palma los presentó en 1971, la dupla Robert De Niro y Martin Scorsese ha sido aplastante: un taxista solitario, exmarine y perturbado, representa la metáfora de una sociedad disfuncional que resulta de un país en llamas que ha sido derrotado en la guerra (Taxi Driver); un boxeador sadomasoquista que refleja los alcances del ser humano para autodestruirse (Toro salvaje); y un comediante frustrado e idiota que intenta darse a conocer en una historia que retrata la frivolidad de la fama en Hollywood, (El rey de la comedia), son tan solo algunas de las colaboraciones en las que han brillado juntos. Muchas de estas han sido iniciativas del mismo De Niro, quien siempre se ha caracterizado por perseguir buenos personajes y, en algunos casos, fue insistente para que fueran dirigidos por Scorsese. “Conozco a Marty desde que éramos adolecentes, teníamos muchos amigos en común en Little Italy. Crecimos juntos”.

Martin Scorsese ha desarrollado intensamente historias sobre inmigrantes, logrando una reflexión profunda sobre la identidad norteamericana. En sus películas es fácil encontrar elementos comunes que nutren su narrativa, es el caso de las comunidades europeas que llegaron a los Estados Unidos a finales del siglo XIX, el desarrollo de la familia o la religión como eje dramático y funcional, y la violencia como lenguaje de los personajes masculinos. La proyección de la culpa y la redención ha tomado lugar muy importante en su preocupación artística; ha sido incisivo en contar historias desde situaciones cotidianas y es un obsesionado por los detalles, justificando cada escena dentro de la narrativa. Llenar de dignidad un momento, una conversación o un espacio para lograr crear memoria que se convertirá en nostalgia. “Un hombre del Renacimiento”, le llamó Al Pacino.

El buen gusto en el cine es para aquellos que deciden no invertir en efectos especiales, y en El Irlandés Scorsese presenta la proyección máxima de un estilo clásico que él mismo ayudó a crear con narrativas enriquecidas por múltiples personajes y acontecimientos históricos. Ahonda de nuevo en la lucha de los personajes que se enfrentan a sí mismos, chocando palmas con sus demonios y consigue que una decisión sea el punto de inflexión de donde emerge la culpa, y la búsqueda de la redención se convierte en un calvario con estaciones en donde no hay lugar para el perdón.

En su universo, los hombres son peores guardando secretos que diciendo mentiras, y cuando todas las historias de la mafia ya han sido contadas, y cualquiera podría pasar desapercibida, Scorsese convierte el cliché en una historia universal sobre el comportamiento del ser humano. Junto a tres de los mejores actores de una generación logra hábilmente una de sus mejores películas. Es una declaración de principios cinematográficos, y es imposible no considerar su opinión cuando señala que la fantasía de los universos de superhéroes son cosas de niños. Scorsese presenta una obra maestra esculpida con tal detalle que, en sí misma, es una representación de la naturaleza del cine. 

Para Netflix, El Irlandés representa una verdadera declaración. Este gigante del entretenimiento, uno de los mayores creadores de contenido en el mundo, ha tenido que enfrentar el acoso de una industria conservadora y clásica que reclama la pureza del cine y su exposición en las salas. Y aunque la película estará por 26 días en las salas de cine, luego se presentará exclusivamente en su plataforma, en donde fácilmente superará los números de su audiencia inicial.

Con este acierto cinematográfico, e incluso con el acuerdo de distribución del año pasado para Roma, Netflix demuestra estar interesado en los grandes realizadores y evidencia su interés por convertirse en uno de los estudios más importantes. Con El Irlandés apuesta a tener varias nominaciones en la próxima entrega de los premios Óscar, al menos en las categorías de mejor película y mejor director. “El negocio del cine está cambiando todos los días, y no necesariamente para mejor. Ya no están disponibles los mismos esquemas de financiación. Así que empezamos a hablar con Netflix. Acordamos todo, pero lo más importante es que todos queríamos hacer la misma película”, afirma Scorsese sobre una alianza que definitivamente dará de qué hablar.

De Niro interpreta al camionero Frank Sheeran, un miembro del sindicato del transporte y veterano de guerra que entró al crimen organizado en busca de respeto y posición como sicario para la familia Bufalino, y adquirió el antiguo apodo de su padre, “El Irlandés”. Más allá de varios estereotipos propios en esta clase de películas (la venganza, la violencia y la arrogancia), el verdadero aporte de De Niro refleja una aproximación más profunda al enfrentar sentimientos de mayor sensibilidad en torno a la lealtad, la traición y el arrepentimiento. 

De Niro representa al personaje en diferentes momentos de su vida adulta, y con la ayuda de las nuevas tecnologías del rejuvenecimiento digital (de-ageing) asume magistralmente el reto de actuar como si tuviera 30 años menos. Saca provecho de ella, pero entendiendo su responsabilidad y alcance. “La tecnología puede ir tan lejos como quieras, pero hay cosas que nunca van a cambiar. Jamás reemplazará al ser humano, o entonces el cine se convertiría en otra clase de entretenimiento, como el de los cómics”.

Robert De Niro es uno de los más grandes actores de todos los tiempos. Es un hombre que eventualmente puede transformar lo que hace, es un exitoso hombre de negocios, un productor respetado y un ciudadano comprometido cuando la democracia parece flaquear. Pero en medio de todo, jamás podrá cambiar lo que realmente quiere hacer: actuar. Es un artista que seguirá tomando riesgos, porque es el riesgo lo que lo mantiene joven y ejemplarmente, nunca se sentó a esperar que el sol brillara.


Un regreso sublime: Sin titubeos, Joe Pesci vuelve del retiro. Un actor con pedigree. CORTESÍA NETFLIX US

¿Cómo nació la idea de hacer la película?

Hace como unos 10 años, Marty y yo realmente estábamos en el proceso de hacer otra película. Era sobre un sicario en California, algo de corte más popular. Pero entonces, cuando estábamos listos, él empezó a mostrarme películas viejas de cine francés como referencia y otras cosas más en términos de estilo. Luego empecé a leer I Heard You Paint Houses por recomendación de Eric Roth, y de inmediato le dije a Marty que tenía que leerlo. 

¿Pero ahí decidiste que querías llevarlo al cine?

Lo leí e investigué sobre el tema para ver qué podía sacar del libro, así comenzó todo. 

En el momento en que Martin se involucra, ¿empezaron a trabajar en la película inmediatamente?

No, en un punto estábamos tratando de unir dos cosas diferentes; la historia de El Irlandés según el libro y lo que había escrito su autor Charles Brandt como guion adaptado.  Le mostramos el proyecto a Brad Grey, quien era el director de Paramount en ese momento, porque queríamos involucrarlo, pero él nos dijo que teníamos que hacer un contrato de desarrollo para convertir la historia en una película.  Eso nos llevó al comienzo de nuevo, el guion no funcionaba.

Marty habló con Steve Zaillian para que escribiera un guion, pero el punto es que no sabíamos cuándo lo iba a poder hacer. Dependíamos de que él estuviera disponible y libre de otros compromisos. No tuvimos otra opción que esperar, pero finalmente lo hicimos.

¿Cuando iniciaron el proyecto no se encontraron con el reto de cómo poder ser originales haciendo una nueva película de gánsteres? 

No lo vemos solo como una historia de gánsteres; es una historia muy específica, especial, y también involucra varias figuras históricas que tuvieron finales dramáticos. Todo lo que pasó con Jimmy Hoffa es realmente incierto. Hay muchas teorías acerca de lo que realmente pasó. Pero con Martin estamos de acuerdo en que es muy probable que Hoffa haya sido asesinado de la manera en que lo estamos contando en la historia. Es realmente probable.

Claro, ¿pero cuál puede ser la motivación para que ese siga siendo el eje central de una película?

Creo que si el argumento es bueno, ya sea una película sobre la mafia, sobre Wall Street, o sobre política, cualquier tema puede contener buenas historias. Eso es lo principal de El Irlandés, porque realmente es una gran historia; un personaje como Hoffa era parte de la vida pública. Todas las cosas que le pasaron, y el solo hecho de que sea un misterio su desaparición y que tiempo después supimos que fue asesinado, es muy interesante.


“La tecnología puede ir tan lejos como quieras, pero hay cosas que nunca van a cambiar. Jamás reemplazará al ser humano, o entonces el cine se convertiría en otra clase de entretenimiento, como el de los cómics”.


¿Crees que las historias de gánsteres representan narrativas universales? 

Sí, porque al final del día estamos contando historias de personas, de familias, de políticos o de gente de negocios que tiene que tomar decisiones de vida o muerte. En la mafia puedes resultar muerto si haces algo mal o quizás te parten las piernas. Es realmente difícil y se paga un precio muy alto. Dedicas tu vida al crimen y a hacer cosas que no debes hacer, así que los aspectos negativos son más fuertes y profundos. Es un mundo bastante complicado. Es universal.

¿Usaste como referencia algún otro gánster que hiciste en el pasado?

No, esto fue completamente distinto. Él es un gánster del bajo mundo, un camionero. Él ni siquiera se consideraba un gánster. Era un sindicalista, y cuando le pedían que hiciera ciertas cosas, se convertía en un gánster. Realmente no tiene mucho que ver con mis otros personajes.

¿Fuiste fiel al libro en los detalles conocidos de la vida de Frank Sheeran?

Sí, fui bastante fiel. 

En términos de la historia de los gánsteres, ¿crees que existe alguna diferencia entre italianos e irlandeses?

[Risas] Ambos tienen tradiciones gánsteres definitivamente, por decirlo así. Pero también los judíos, todos ellos tienen tradiciones gánsteres famosas, ¿no?

¿Cómo fue volver a trabajar con Martin después de más de 20 años?

Siempre la hemos pasado muy bien trabajando juntos. Yo estaba muy feliz de que volviéramos a trabajar juntos después de tanto tiempo, tuvimos unas cuantas oportunidades de hacerlo que finalmente nunca logramos concretar porque teníamos problemas de agendas u otras cosas. Y eso pasa todo el tiempo. No es sencillo, por más que uno quiera que pase. A veces simplemente es imposible, pero acá estamos.

Una dupla aplastante: De Niro y Pesci no actuaban juntos desde Casino, también dirigidos por Scorsese. CORTESÍA NETFLIX US

Y en 45 años de relación con él, ¿qué es lo más importante en ese vínculo?

En general tenemos muchos grandes recuerdos juntos. Me siento muy afortunado de haber encontrado a alguien con quien trabajar todo el tiempo, como lo he trabajado con él. El hecho de tener ese lujo es algo muy especial.

¿Cuál es tu impresión de la tecnología y su nueva relevancia en la narrativa de las películas?

Como actor siempre bromeo diciendo que esto hará que mi carrera dure 30 años más [risas]. Creo que la tecnología mejorará cada vez más, así que imagínate cómo puede ser en 30 años. Tal vez en algún punto puedan coger un personaje que hayas hecho y meterlo en una película. El verdadero asunto es que la tecnología puede dirigirse hacía cualquier parte, entonces en lo que hay que trabajar es en ver como se protege su uso. Eso es lo verdaderamente interesante.

¿Cómo manejaste el reto de actuar como si fueras más joven? 

Trabajamos con Gary Tacon, un profesional que nos ayudó a profundizar en la parte del comportamiento físico. Entonces, cuando yo estaba interpretando al Frank de cuarenta o cincuenta años, él me asesoraba. Nos dio ciertos parámetros importantes. Por ejemplo, tenía que pararme más recto, levantarme más rápido de la silla, bajar las escaleras con más propiedad, entre otras cosas.


“No hay que ir muy lejos para darse cuenta de que hay muchos gánsteres en este momento en el poder o, por lo menos, creen que son gánsteres, desafortunadamente”.


¿Y de alguna manera te sorprendió verte más joven luego en la pantalla? 

En realidad no tanto porque la tecnología que utilizamos permitía, mientras íbamos grabando, ver fragmentos. Realmente estaba emocionado de estar trabajando y que los chicos trataran de hacer todo mejor que nunca. 

Joe Pesci hace un regreso maravilloso. ¿Cómo lo convencieron para volver a actuar en una película?

En principio a él le encantó la idea inicial de Martin de querer hacer la película con grandes amigos. Y en algún momento se dio cuenta de la importancia de hacerlo, y yo le dije: “Vamos, esto es todo. Es una gran historia y lo harás de maravilla. tienes que hacerlo”. Siempre pensé que teníamos que hacerlo juntos. Es muy probable que nunca volvamos a hacer algo así.

¿El hecho de saber que esta película se verá de una forma distinta influyó en su preparación?

No.

¿Cómo ves el recibimiento de una película de esta magnitud en la plataforma digital (Netflix)? La audiencia sí la puede percibir diferente…

Creo que todos estamos pensando en eso, y ojalá la pongan en muchos teatros, por lo menos en uno en cada ciudad. Aunque también hay que tener en cuenta que ahora las pantallas de los teatros son muchos más grandes, así que también puede ser diferente. Esta es una película que se hizo para los teatros tradicionales, como las hacíamos en nuestra generación. 

Claro, pero la generación de espectadores también ha cambiado…

Por supuesto, incluso hay gente que ve cine en un celular. Yo no me imagino viendo esta película en un iPhone. Aunque los jóvenes ven mejor que nosotros y son felices [risas]. La verdad es que la experiencia colectiva en un teatro es algo distinto. Como en esta película o en las comedias y cosas por el estilo, ¿a quien le gusta verlas solo? Si uno las ve solo no obtiene ninguna reacción. En esta película también, uno se da cuenta de que la gente está atenta y viéndola de verdad. Personalmente me gusta eso porque uno le da sentido a lo que es.

¿Que recuerdos tienes cuando trabajaste con Al Pacino en Heat?

Tenemos una escena juntos y a todos nos encanta, me encanta como está escrita. Estaba ansioso por hacerla. Es una escena de cinco páginas y así era como tenía que ser. El personaje de Al me está buscando y yo estoy tratando de evadirlo. Él es un policía y yo soy un criminal, así que finalmente tenemos este encuentro, que realmente es una escena maravillosa. Posiblemente, si hubiéramos podido interactuar más allá de esa escena habría sido una película distinta. Fue suficiente.

Aunque también compartieron escena en Righteous Kill…

Sí, hicimos esa película, pero no era ni es lo mismo. Recuerdo que cuando estábamos en la premiere en Europa, y aunque la gente fue maravillosa con nosotros, Al me dijo: “Espero que algún día estemos aquí con algo que realmente sea muy especial para nosotros”. Queríamos merecernos toda la adulación que recibimos allí, entonces tenemos suerte de poder hacer algo con lo que realmente nos sentimos fuertes. 

¿Y El Irlandés lo es?

Definitivamente.

¿En qué han cambiado las dinámicas si las comparas con el trabajo que hicieron en 1995?

Han cambiado muchas cosas desde ese entonces. Si bien la idea de hacer esta película surgió hace al menos diez años, incluso desde ese momento todo ha evolucionado. La tecnología evolucionó, las técnicas de maquillaje evolucionaron. Al principio nos preguntábamos quién me iba a interpretar a mí cuando era joven, y a medida que el tiempo pasó nos empezamos a involucrar con todo el desarrollo digital y la película se convirtió en lo que es.

Hoffa contra el Estado: Pacino interpreta al líder del sindicato de camioneros Jimmy Hoffa. CORTESÍA NETFLIX US

¿Qué piensas del estado actual de la industria cinematográfica?

Desde el punto de vista de un actor, ahora hay más trabajo para la gente involucrada en las películas que cuando yo era un veinteañero. Cuando el cine independiente era cine independiente, no había mucho que hacer. La televisión era lo que era, era limitada, ahora está por todos lados. También se hacen muchas películas, entonces para los actores hay muchas más oportunidades, y eso es muy bueno. Las películas en sí mismas se han transformado en algo distinto. También hay muy buenas películas independientes que se sacan en teatros, eso es lo que puedo decir. 

Ustedes dos representan a toda una generación de actores. Desde tu punto de vista, ¿quiénes son los próximos De Niro o Pacino?

No lo sé, hay grandes actores jóvenes. Christian Bale, Joaquin Phoenix, Leonardo DiCaprio, Bradley Cooper… Hay grandes actores haciendo grandes cosas.

¿Qué opinas del gran momento por el que está pasando la televisión?

Se supone que hay muchas cosas buenas, pero simplemente no tengo tiempo de ver nada.

¿Cómo explicas la fascinación de la gente por las películas de delincuentes?

No lo sé. Son bandidos y hacen cosas que la mayoría de la gente no haría porque siempre están al margen de la ley. Por otro lado, también hacen lo que quieren. Pero al final nadie se quiere meter en problemas, porque no vale la pena. No hay que ir muy lejos para darse cuenta de que hay muchos gánsteres en este momento en el poder o, por lo menos, creen que son gánsteres, desafortunadamente.


“Al final del día estamos contando historias de personas, de familias, de políticos o de gente de negocios que tiene que tomar decisiones de vida o muerte”.


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