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El Moxy Times Square complace, cumple y fideliza

Su cercanía, su gastronomía, su decoración y su enfoque lo convierten en el hotel favorito de los milenials
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En el hotel Moxy Times Square de Nueva York no van a encontrar una decoración grandilocuente, extravagante o clásica. Tampoco tendrán suites lujosas o habitaciones exageradas con una sala gigantesca y dispositivos que a duras penas usarán. El Moxy se aferra más a una idea simple. A la belleza minimalista y al aprovechamiento de los espacios en su máxima expresión. Mejor dicho, ese ideal moderno, sin muchas pretensiones, que encantará a cualquier milenial en su primera visita a La Gran Manzana.

Su ubicación es, por no decir perfecta, estupenda. A 200 metros está Macy’s, la llamada “tienda más grande del mundo”; a 400 metros el Madison Square Garden, un pabellón de eventos deportivos y conciertos donde se presentaron Queen, Pink Floyd y Elton John, y ahora tocan Lady Gaga, The Weeknd y Maroon 5; a 600 metros encuentran el edificio Empire State y a dos cuadras está el corazón de NY, el Times Square.

“Moxy”, un anuncio pequeño en luces de neón moradas, les da la bienvenida. Una vez pasan por esa puerta giratoria, hay una sensación de tranquilidad, porque cumple las necesidades de un joven que quiere conocer a otras personas sin desconectarse por completo de sus redes sociales. Wifi, conectores por doquier y un hotel pet friendly.

Los espacios del Moxy están distribuidos para poder trabajar, conversar y planear en grupo su próxima para en Nueva York.
Los espacios del Moxy están distribuidos para poder trabajar, conversar y planear en grupo su próxima para en Nueva York.

Antes de enfocarnos en los espacios públicos, hablemos de lo privado. Las habitaciones son pequeñas, pero extremadamente acogedoras y superan las expectativas. Por lo general, cuentan con una cama doble cómoda, un televisor pantalla plana (con Netflix incluido, obvio), un puf, cinco ventanas que permiten la iluminación natural y un baño. Los detalles retro y vanguardistas –aunque parezca una contradicción– lo hacen aún más especial: un teléfono con disco para marcar, dos sillas y una mesa replegables en las paredes, dos cartas especiales para conocer los mejores lugares cercanos de pizza y donas, un tarro de vidrio repleto de gomas en forma de oso, un shampoo y un acondicionador exquisitos y una paleta de colores discreta, pero que combina con el paisaje neoyorquino. Es hora de salir de la habitación. Comamos algo.

Una habitación sencilla, funcional, con decoración discreta y vista a la ciudad.
Una habitación sencilla, funcional, con decoración discreta y vista a la ciudad.

Dentro del edificio de 612 habitaciones hay cinco restaurantes especializados diferentes. Comencemos por lo más importante del día, el desayuno. El Egghead es un lugar experto en las preparaciones y las recetas con huevo. Su plato más famoso es un sándwich de huevo con queso y pan de papa. Si prefieren despertarse más tarde y prefieren un brunch, se deben dirigir a The Pickup. La variedad es maravillosa: cereales, frutas frescas, jugos, barras de proteína, ensaladas y sándwiches de todo tipo. Para la tranquilidad de todos, la experiencia también cubre opciones veganas y libres de gluten. Y si quieren saciar su hambre en el almuerzo y la cena se pueden deleitar con la comida de mar del Legasea, que cuenta con platos como las torres de mariscos y el salmón escocés. No se arrepentirán.

A pesar de su diseño reservado, el Moxy nunca pierde su elegancia.
A pesar de su diseño reservado, el Moxy nunca pierde su elegancia.

Luego, en la noche, hay dos opciones: la primera es subir al rooftop llamado Magic Hour –uno de los más famosos de la ciudad– donde hay un campo de minigolf y sillas en forma de carrusel, y la segunda es el Bar Moxy, con una carta de cocteles a base de vodka, mezcal, ron y cerveza. Además, para variar del caos, las caminatas interminables y las compras en la Gran Manzana, hay gimnasios, áreas de boxeo, un local llamado Jonboy Tattoo donde se pueden tatuar, una barbería y espacios amplios (con ilustraciones de orangutanes y esculturas de elefantes) para compartir con los demás huéspedes.

El campo de minigolf del Magic Hour es uno de los lugares favoritos de los visitantes.
El campo de minigolf del Magic Hour es uno de los lugares favoritos de los visitantes.

El Moxy tiene un lema: “Cuando decimos: ‘menos es más’, nosotros resaltamos el más”. No pudieron ser más precisos. Es de los hoteles que más benefician al cliente en la relación precio/calidad en Nueva York, tiene una ubicación envidiable y cumple cualquier necesidad moderna que necesiten. Para algunos, viajar es sinónimo de complique, pero si se dejan encantar por la sencillez su perspectiva cambiará.