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Hotel Whitworth Locke: diseños de lujo y una ubicación envidiable

El hotel ubicado en el corazón de Mánchester te hará sentir como en casa, gracias a su decoración elegante y sus espacios sociales
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“Sabemos que los viajeros modernos valoran cada vez más sus experiencias sociales y sus conexiones personales”, aseguró Eric Jafari, el cofundador de Locke.

El Whitworth Locke es todo lo que un turista puede desear para un viaje cómodo, ameno, sin complicaciones y con estilo.

Localizado en el corazón de Mánchester y a solo cinco minutos de la estación de tren que llega desde Londres, el apartahotel es uno de los puntos altos del hospedaje en la ciudad inglesa. Los huéspedes están a tan solo unos pasos de los bares y tiendas comerciales más conocidas y excéntricas del centro, además de ser las más visitadas en las noches. Sin duda, es uno de los preferidos para aquellos que quieren sentirse como en casa en un viaje de trabajo y disfrutar de la vida nocturna.

El Whitworth Locke también se asegura de que pueda descansar y dormir con todo el confort posible. Sin duda, lo más destacado es la distribución de los espacios, los cómodos y hermosos muebles y la elegancia de sus 160 habitaciones y suites. Su estilo minimalista y victoriano, con colores pasteles, diferentes texturas y piezas artísticas contemporáneas, es encantador y contrasta a la perfección con el tinte industrial de la metrópolis.

Además, cada uno de los cuartos tiene Wifi (es rapidísimo), un Smart TV y una cocina que cumplirá con tus necesidades para cocinar y gozar de un plan gastronómico. Su iluminación natural y artificial para las noches le da una sensación alegre y viva a la habitación. Como broche de oro, el apartahotel también brinda un snack especial, paquetes de té y café de alta calidad y cremas e hidratantes para el cuerpo.

Las 160 habitaciones cuentan con espacios amplios, iluminación natural y decoración minimalista.
Las 160 habitaciones cuentan con espacios amplios, iluminación natural y decoración minimalista.

En cuanto a sus restaurantes, cafés y bares, el Whitworth no se queda atrás. Como carta de presentación, lo primero que se encontrarán es la Foundation Coffee House, uno de los destinos obligatorios para los baristas. Este café tiene productos finísimos, cuenta con comidas saludables y naturales (para los vegetarianos y veganos hay opciones, obvio) y se ha convertido en uno de los centros sociales y laborales más fuertes en los alrededores del hotel.

Después de una pequeña charla y revisar sus e-mails de trabajo, pueden pasar por el Stay In, un restaurante de comida casera con influencias turcas y búlgaras. Gracias a su alianza con Gousto y Abel & Cole, pueden disfrutar de un tradicional Pollo al Piri Piri y transportarse a otras tierras europeas. Fuera de eso, los huéspedes también pueden sacar su chef interior comprando especias, carnes y frutas en los supermercados internacionales y orgánicos dentro del hotel. Y claro, siempre será un placer cerrar el día con una cerveza, un vino o su coctel preferido. Para eso deben visitar The Conservatory, un bar secreto donde pueden tomarse un trago y ver los diferentes shows y espectáculos que presentan cada noche.

El Moorgate cuenta con cafés, bares y restaurantes para todos los gustos.
Su estilo minimalista y victoriano es encantador y contrasta a la perfección con el tinte industrial de Mánchester.

El Whitworth tampoco se olvida de los huéspedes que prefieren relajarse dentro del hotel, y brinda experiencias que encantan por su variedad. Pueden ejercitarse con una sesión de entrenamientos personalizados con Katie Lee (boxeo, cardio y pesas), relajarse en una clase de yoga y flexibilidad, saciar su hambre cinéfila con noches de películas gratuitas, aprender sobre el diseño de joyas en los talleres mensuales o leer un libro en los espacios silenciosos y cómodos.

“Sabemos que los viajeros modernos valoran cada vez más sus experiencias sociales y sus conexiones personales”, aseguró Eric Jafari, el cofundador y director creativo de Locke. “Hemos creado un espacio donde las personas de verdad se sientan en casa. Desde nuestra perspectiva, una segunda casa es más que cuatro paredes. Está definida por una combinación de comunidad y la habilidad de mantener nuestros hábitos diarios”.

Mánchester es una ciudad empresarial, industrial y oscura, como gran parte de Inglaterra, pero en su apartahotel se puede asegurar esa conexión entre el diseño elegante, la oportunidad de conocer diferentes personas y descansar en una habitación que ofrece mucho más que una cama cómoda para pasar la noche. Por lo general, los viajes desgastan y agotan, pero del Whitworth saldrán con la misma cara de satisfacción con la que llegaron.

Las habitaciones
que los viajeros modernos valoran cada vez más sus experiencias sociales y sus conexiones personales”, aseguró Eric Jafari, el cofundador de Locke.