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12 canciones esenciales de Rush y Neil Peart

Desde 2112 hasta Tom Sawyer, recordamos algunas de las composiciones más destacadas del baterista
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Neil Peart falleció el 7 enero.

POR ANDY GREENE, RYAN REED Y HANK SHTEAMER

“Neil Peart es otra clase de animal, es otra especie de baterista”, le contó Dave Grohl a ROLLING STONE en 2018 al responder si alguna vez podría sentarse detrás de la batería de Rush. Es una opinión que comparte casi todo el mundo del rock. La forma en que Peart tocaba su instrumento, cómo potenció a la banda canadiense con sus letras para reflexionar, y ese modo de unir lo técnico con la excentricidad artística, hacía que pareciera un superhumano.

Hacen falta más canciones para poder mostrar todo lo que representó Neil Peart como percusionista y como compositor, pero vale la pena tener en cuenta estas 12, que además funcionan para repasar su carrera con Rush, desde su primer disco con el trio canadiense en 1975, hasta su final, cuatro décadas más tarde.

Anthem (1975)

La primera canción del segundo disco de Rush fue el anuncio de uno de los cambios de formación más importantes en la historia del rock. El álbum debut de los canadienses, y el único con el baterista original John Rutsey, era un hard rock agradable, pero no era espectacular, sobre todo en una época que tenía a Led Zeppelin en su mejor momento. Con Anthem quedó claro que Rush con Neil Peart era prácticamente una banda nueva, que llevaba esa influencia del blues a una visión llena de virtuosismo en el rock. Además se trató de la primera canción que sentó las bases para que el baterista se convirtiera en una figura a la hora de escribir letras. 

“Cuando Neil audicionó teníamos cinco candidatos”, recordó el bajista Geddy Lee en 2016. “El último tipo venía de muy lejos, había manejado por dos horas, y fue una situación algo incómoda porque llegó después de Neil, que era putamente bueno. No se podía negar que él era lo que necesitábamos”.

2112 (1976)

Tras la gran respuesta que tuvo el tercer disco Caress of Steel en 1975, los miembros de Rush sabían que debían dejarlo todo en su siguiente proyecto. 2112 los convirtió en leyendas, y Peart se estableció como uno de los bateristas y compositores más importantes de su generación. “2112 está basado en algunos elementos de la sociedad de hoy, pero proyectados 150 años en el futuro”, le contó Peart a Circus. “Son canciones sobre redescubrir la música”. Para Rush, Overture y The Temples of Syrinx suenan a eso: una agrupación que se rencuentra con su chispa.

Xanadu (1977)

A medida que avanzaban los 70, la música de Rush solo se volvía más ambiciosa, mientras Geddy Lee empezaba a jugar con sintetizadores y Peart se encargaba de toda la base de la banda. Sobre un ambiente místico, el baterista complemento los cantos de los pájaros con campanas, antes de estallar la batería. La letra, una vez más, está inspirada en su obsesión literaria. “La idea original nació de Ciudadano Kane”, dijo Peart en 2010. “Al principio citan las frases de Kubla Khan. Averigüé sobre el poema y quedé tan impactado, que terminó dándole el título a la canción”.

The Trees (1978) 

Mientras la mayoría de los bateristas de rock en los 70 se la pasaban destruyendo hoteles y dándose en la cabeza, Neil Peart descansaba con una copia de la novela The Fountainhead de Ayn Rand. Este ha sido un libro fundamental para el pensamiento libertario, y le entregó a Peart la inspiración para The Trees. Es la historia de un conflicto entre los robles y los arces en un bosque. Tras pedir un trato equitativo, terminan destruyéndose entre ellos.

The Spirit of Radio (1980)

Los 80 no fueron muy piadosos con la mayoría de las bandas progresivas de los 70, pero Rush evitó el camino de Jethro Tull y Emerson, Lake and Palmar gracias a Permanent Waves, que le ayudó a atraer un nuevo público con el sencillo The Spirit of Radio. La crítica contra las corporaciones que se apropiaban de las emisoras terminó siendo un éxito y llevó a los canadienses a llenar coliseos. Por ese entonces, Neil Peart escuchaba mucho a The Police y esos beats inspirados en el reggae, que unió con sus ataques a los tambores en donde se notaba la influencia de Stewart Copeland. “The Spirit of Radio podría llamarse The Spirit of Music”, dijo el baterista en 1980.

Tom Sawyer (1981)

Rush continúo sacando éxitos en 1981 con Tom Sawyer, la canción más conocida de la banda. Peart escribió la letra con Pye Dubois. “Sus letras parecían el retrato de un rebelde moderno, un individuo de espíritu libre que va por el mundo con los ojos abiertos y un propósito”, explicó. “Yo le añadí los temas de reconciliar al hombre y el niño dentro de mí, y la diferencia en lo que las personas son y lo que percibimos de ellas”. Los fills a mitad del tema hacen parte de la historia del rock y son una clase de batería para cualquiera que quiera aprender a darle al instrumento. “Todavía es un reto tocarla, pero hay una sensación de satisfacción”, dijo en 2012.

YYZ (1981)

El código del aeropuerto de Toronto terminó siendo el título de la canción instrumental de Moving Pictures. En el disco dura cuatro minutos y medio, pero casi llega a ocho minutos cuando Peart le mete ese solo endemoniado en vivo. Por décadas permaneció fija en el set de la banda, además de ser la muestra perfecta para que los tres integrantes mostraran su habilidad. “Nació cuando estábamos regresando a Toronto y escuchamos el ritmo del código morse”, confesó Peart en 2012. “Sentimos que podía ser una buena introducción. Luego decidimos que iba a ser cinematográfica, entonces cambiamos de aire y de ambientes”.

Subdivisions (1982)

Después de Moving Pictures, Rush terminó de meterse en el sonido comercial de los 80 con Signals. Subdivisions, que tiene un riff en sintetizador de Lee en 7/4, mostró que Peart, y toda la banda, podían moverse en un formato pop sin sacrificar el sonido que los hizo leyendas de lo progresivo. También tiene una de las letras más tristes que escribió el baterista, sobre la alienación suburbana y la presión adolescente de “confórmate o lárgate”. Parecía la voz del típico fanático de Rush. Cuando le preguntaron a Peart en 2017 si era una composición autobiográfica respondió, “¡Totalmente! Cómo actuamos como adultos tiene mucho que ver con la forma en que nos vieron en bachillerato”.

The Enemy Within (1984)

Con su décimo álbum, Grace Under Pressure, Rush dejó claro que podía entrar al sonido new wave, con canciones más cortas y estructuras menos complejas, sin perder ese espíritu progresivo. Como siempre, la percusión de Peart fue esencial para esa evolución. Los timbales y los bloques que utilizó en los 70 pasaron a estar en la parte de atrás de su kit, lo cual le permitió tocar más rápido y con mayor precisión. The Enemy Within resume a este Peart: En los versos, su hi-hat llena el espacio entre el bajo funky de Lee y la guitarra skatera de Lifeson. Una vez más estaba la influencia de Stewart Copeland. “Hay una banda que se llama The Police. Su baterista toca con simpleza, pero con mucha energía”, le contó a Modern Drummer en 1980.

Stick It Out (1983)

Después de esa etapa ochentera llena de sintetizadores, Rush regresó al hard rock en 1993 con Counterparts, que iba perfectamente de la mano con el grunge de los 90. Peart trajo de vuelta sus viejos trucos, como la síncopa con el hi-hat en la introducción de Stick It Out. La letra, por su parte, sugiere que no entierres tus emociones. Peart, que era alérgico al machismo del rock, la veía algo distinta, “Diría que, tanto musicalmente como la letra, es una parodia”.

One Little Victory (2002)

Rush dejó de tocar a finales de los 90 por cinco años cuando, en menos de un año, murieron la hija y la esposa de Peart. “Piensen que me he retirado”, le dijo a sus compañeros, pero después de un largo viaje en moto regresó. Con lo primero que tocó después de esa pausa, una ráfaga de golpes dignos de thrash metal, demostró a los 50 años seguía siendo un superhumano en la batería. Mientras escribía One Little Victory, Peart tenía una ritmo más tranquilo, pero Lee le pidió que saliera con toda la energía que tuviera. “Se me ocurrió ese doble bombo y pensé que funcionaba para el final. Pero Geddy me dijo que mejor lo dejara para el inicio. La verdad no lo hubiera hecho así, solo que él me lo sugirió y así salió”.

BU2B (2012)

El final de Rush pareció una lección sobre cómo acabar una carrera legendaria en el rock con la dignidad intacta. Clockwork Angels de 2012 fue su último álbum, que mezcló la potencia de los 90 y el nuevo milenio con la idea narrativa de sus obras maestras de los 70. BU2B sobresalió sobre los otros temas, con la energía del hard rock creado a partir del groove de Peart. Aunque se sentían menos cambios en su forma de tocar, era posible escuchar que sus golpes tenían más respiración, reflejando la influencia de su mentor Freddie Gruber, a quien homenajeó en Headlong Flight
En la letra de BU2B, Peart levanta la copa de la libertad y rechaza la idea de la fe ciega, dos conceptos que siempre le llamaron la atención. El contexto steampunk del disco fue un territorio nuevo para Rush, pero el tema central (la lucha del individuo contra la conformidad) puede encontrarse en Anthem. “Se trata de su crianza y los valores que hacen parte de este personaje”, explicó Lee sobre cómo BU2B plantea la base del protagonista, “y esto es lo que te encuentras una vez él sabe y se enfrenta a este mundo”.

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