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Las personas que están construyendo el futuro de la música

Conoce a los innovadores que están revolucionando el negocio de la música hacia la próxima era dorada
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Desde el salto de los artistas latinos, hasta festivales más allá de la música, la industria musical está en un momento muy movido.

El negocio musical está floreciendo una vez más y todo se debe a una nueva generación de líderes que no tienen miedo de pintar un panorama con ideas innovadoras. Acá celebramos el talento de estos individuos, de diferentes procedencias, que están llevando la industria hacia un futuro diferente.

Amy Jackson, directora de Amy Jackson Consulting

El esposo de Amy Jackson, el reconocido trompetista Wayne Jackson, murió a finales de 2017. Cuando ella revisó el comunicado sobre el disco Last Night de Mar-Keys, la banda donde su marido había tocado, en donde debería estar la información de los músicos solo decía “Desconocido”. Pero los conocía a todos, y desde entonces se ha dedicado a ayudar a los artistas más viejos a reclamar las regalías de su trabajo.

Andy Mooney, CEO de Fender

Cuando Mooney tomó las riendas de Fender hace cuatro años, en la empresa solo se preguntaban cómo vender más instrumentos. Con el nuevo CEO se pusieron a dar clases de guitarra por Internet, cobrando un precio fijo mensual. En dos años, Fender Play ha acumulado 115 mil usuarios, y 103 mil pagan suscripción. También logró duplicar el presupuesto para el marketing digital y creó productos nuevos para los millennials, como la American Acoustasonic, que tiene el sonido de una guitarra eléctrica y acústica.

Anne Kavanagh, CEO de Steereo

Lo cofundadora de Steereo convirtió los trancones en Los Ángeles en el momento ideal para descubrir nueva música. Steereo es una startupque le paga a los conductores de plataformas como Uber o Lyft para que pongan canciones de artistas independientes, convirtiéndolos en promotores indie. Steereo le cobra cinco centavos a los sellos y los mánager por poner un minuto de música a los pasajeros; tres centavos son para el conductor, que en promedio gana USD 120 al mes.

Brooke Michael Kain, directora digital de AEG Presents

¿Cómo eliminar lo que más le molesta a la gente durante los conciertos? Kain creó un sistema en el que los asistentes a un evento reciben mensajes de texto en el que les ofrece mercancía exclusiva o descuentos, dependiendo de su nivel de lealtad. Creó con su equipo una base de datos que reúne la información de los usuarios para entregarles, en tiempo real, mejores experiencias. Ha sido tan exitoso que ya tiene un programa para saltarse la fila en Coachella.

Caroline Diaz, directora de A&R de Interscope

Con apenas 24 años, Diaz asegura que cuida de sus artistas “como si fueran mis hijos”. Está todo el tiempo en contacto con ellos y ya ha ayudado a raperos como DaBaby a tener unos cuantos temas dentro de los listados, o a que se invierta más en artista de R&B como Ann Marie. A diferencia de otra gente que trabaja en A&R, Diaz controla toda la trayectoria de un artista, desde sus apariciones en radio hasta la publicidad, parece más la líder de una campaña que cualquier otra cosa.

Chris Kappy y Lynn Oliver-Cline, equipo de Luke Combs

Este dúo de mánagers está mostrándole al mundo cómo crear una carrera vieja escuela de country en el siglo XXI. Con Luke Combs se enfocaron en las redes sociales y las reproducciones en streaming, dejando en un segundo plano las promociones en radio y los lanzamientos de álbumes. Aunque esto es normal en el mundo del pop, en el country es algo revolucionario. Kappy y Oliver-Cline hablan directamente con los fanáticos, involucrándolos en el proceso para escoger qué camisetas vender. Crearon un grupo en Facebook y lo convirtieron en el sitio oficial para hablar todo lo relacionado con Combs, y el cantante también participa grabando sus ensayos, hablando desde un hotel o cantado en su oficina.

Dawn Ostroff, directora de contenido en Spotify

La misión de Ostroff es convertir a la plataforma streaming en una empresa que cubra todos los frentes del entretenimiento en audio, invirtiendo especialmente en podcasts, algo en lo que Spotify nunca ha sido muy conocido. Ella cree que ahí hay un potencial inmenso para la compañía. “Se trata de crear un ecosistema donde ofrezcas algo más que música”, explica.

Dire Straits y Royalty Exchange

Aunque Dire Straits se separó en 1995, este año su catálogo ha generado más dinero que cualquier otro gracias una inversión en un nuevo esquema en la industria musical. Ed Bicknell, mánager de la banda, vendió sus derechos de Dire Straits a través de Royalty Exchange, un mercado en Internet en el que los inversionistas pueden comprar una porción de las regalías musicales. En los últimos 12 meses, gracias a este negocio, la parte que le pertenece a Bicknell ha generado unos USD 338 mil.

Dominic Houston, director musical de Netflix

Las series originales de Netflix suelen venir con buena música. Stranger Things hizo ruido con su banda sonora ochentera; en Someone Great eligieron una canción de Lorde antes de escoger a cualquier actor; y Taylor Swift, Beyoncé y Bruce Springsteen han publicado conciertos/documentales en la plataforma streaming. No es una coincidencia, sino una estrategia agresiva y clara de un equipo que se dedica a comisionar música original y conseguir la licencia de grandes temas.

Houston ha sido fundamental para que Netflix tenga su propio contenido al contratar veteranos de la industria que aseguraron relaciones con artistas y compositores, demostrándoles que pueden construir juntos el futuro de la industria musical. Después de todo, con la caída en la venta tradicional, las licencias para televisión, videojuegos y cine es un buen ingreso para los músicos.

Ethan Diamond, cofundador de Bandcamp

La compañía que Diamond ayudó a fundar en 2008, hoy en día es el equivalente digital a una tienda de discos independiente, un lugar donde miles de artistas y unos 6 mil sellos venden música y mercancía a sus fanáticos. Es un modelo con el que los fanáticos pueden conectarse, de un modo ético y sostenible, con su música favorita. Bandcamp se lleva el 15% de las ventas digitales, pero si un artista vende más de USD 5 mil se reduce al 10%, el mismo porcentaje de las ventas físicas. Ahora le paga a los músicos más de USD 7 millones en un mes, con artistas de todo tipo, desde screamo de Indonesia hasta los DJs de África.

Frankie Decaiza Hutchinson, Emma Burgess-Olson y Christine McCharen, Discwoman

Estas tres mujeres armaron un colectivo, una agencia y una plataforma de eventos para mujeres y artistas no binarios de la electrónica. Lo que comenzó como una iniciativa en la escena de Nueva York, ahora es una fuerza feminista mundial. Representa a 18 artistas y ha tenido eventos en México, Australia y Puerto Rico. La misión de Discwoman es que hayan más mujeres y personas de la comunidad LGBT detrás de las tornamesas; que cada vez participen en festivales más grandes; y, obviamente, que se les pague justamente.

Holly Herndon, artista y creadora de Spawn

En lugar de luchar contra la inteligencia artificial, Herndon creó un robot como compañero de banda llamado Spawn. En lugar de enfrentarse a la ola de composiciones hechas por máquinas, entrenó a una inteligencia artificial por dos años para que encontrara su propia voz. En su último disco, PROTO, Spawn y Herndon unen sus voces en una exploración sonora única.

Jacob Pace, CEO de Flighthouse

Con apenas 20 años, Pace quiere construir el MTV del futuro. Desde los 16 estuvo ayudando a diferentes artistas a moverse exitosamente en YouTube, todo desde la casa de sus padres. Con Flighthouse, una compañía que se enfoca en contenido para adolescentes, ha creado memes con artistas como Billie Eilish y Ariana Grande, y entrevistado a grandes youtubers. Acumula miles de millones de vistas al mes y asegura tener el mejor contenido para la generación Z.

Jody Gerson, CEO de Universal Music Publishing Group

Gerson demostró su talante para encontrar futuras estrellas durante su paso por compañías como Warner/Cappell y Sony/ATV, firmando a una Alicia Keys de 14 años en 1996 y a Norah Jones en 2003. En los últimos cuatro años, trabajando en Universal, ha roto los muros entre departamentos y asegurado tratos con grandes estudios para cine y televisión. Ha traído a estrellas como Post Malone y Billie Eilish a un catálogo donde ya hay éxitos como Paul Simon, Billie Joel y Elton John. Con su liderazgo, UMPG ha aumentado sus ingresos un 40% y superó los mil millones de dólares por primera vez en 2018.

John Stein, cocreador de la primera lista sin género de Spotify

El año pasado Spotify reveló Pollen, una lista de reproducción que no estaba organizada por género. Había house surcoreano, el pop guitarrero de Clairo y el R&B con tintes de bossa nova de Tei Shi. Es el intento de la plataforma por “conectar a la audiencia con la música sin usar géneros”. “Tenía que entender cómo la música funciona como una unidad, poner a Tyler, the Creator y Clairo en una misma lista”, dice Stein.

Joon Platt, CEO de Sony/ATV

Alguna vez Jay-Z lo llamó “el Obama de la industria de la música”. Fue fundamental para que el rapero lograra su primer Número Uno con Empire State of Mind, y ese puede ser el mejor ejemplo para entender que ha sido el hombre invisible detrás de la explosión del hip hop, insistiendo para que los MCs tuvieran el mismo respeto que cualquier otro compositor.

Mr. Eazy, creador de emPawa

La estrella de África ha invertido para que el talento del continente crezca. “No hay una compañía en el mundo que se dedique a la música africana”, dice el nigeriano, que ha colaborado con Beyoncé y Diplo. emPawa encuentra artistas, los conecta con mentores de la industria musical, les ayuda a pagar sus grabaciones y la producción de sus videos, y distribuye su música.

Noah Assad, cofundador de Rimas Entertainment

El mánager de Bad Bunny vio una estrella cuando nadie se había dado cuenta y lo convirtió en un éxito del pop sin seguir las fórmulas tradicionales, además de conseguir el único trato de monetización directa de YouTube en Puerto Rico. Como conocía la escena de la isla, se llevó el mejor talento a su sello Rimas Entertainment. Cuando le llegaron ofertas de grandes disqueras por Bad Bunny, simplemente respondió, “¿Qué podrían hacer que no esté haciendo yo?”. La conquista del mercado estadounidense ya estaba a un tiro. Y sigue creciendo.

Pharrell Williams, artista y fundador de un festival

No solo es un genio para componer éxitos, sino que ha repensando la forma en que se viven los festivales con Something in the Water. No se trató de un evento musical, sino de un “festival comunitario”. “Quería que todos –corporaciones, artistas, líderes comunitarios y hasta el Concejo de la ciudad– participaran y pudieran expresare”, explicó. Además de los conciertos hubo talleres de baile, paneles de la industria, proyecciones de películas, una misa y una especie de competencia el estilo Shark Tank.

Rebecca León, CEO de Lionfish Entertainment

Que algunos artistas latinos estén en lo más alto es, en parte, responsabilidad de Rebeca León. En 2007 abrió una división de música latina para el promotor de conciertos AEG; ahora mueve más de USD 150 millones. En 2013 vio a J Balvin en una fiesta y fue su mánager desde que le abrió a Pitbull y Enrique Iglesias, hasta encabezar Coachella. Desde 2017 se enfoca en Lionfish, la empresa demanagement que fundó con Juanes, que tiene en sus manos a Rosalía desde antes de que saliera El mal querer. Ahora la española está en todos lados.

Sam Taylor, vicepresidente creativo de Kobalt

Hay una pesadilla que han sufrido casi todos los compositores: ceder sus derechos. Pero Kobalt promueve un modelo más transparente, en el que los artistas reciben más ingresos por sus canciones y saben cuánto están generando en total. En los últimos meses, además, ha hecho que estos temas peguen comercialmente. Uno de los responsables de esto es Sam Taylor, que ha firmado a los productores detrás de grandes éxitos de rap de 2018, como Yung Exclusive (God’s Plan de Drake), BlaqnMild (In My Feelingsde Drake) y J. White (I Like It Like That de Cardi B).

Shawn Gee, presidente de Live Nation Urban

En Estados Unidos las grandes giras no son de artistas de hip hop, pero los listados están ocupados, principalmente, por temas de rap. “Los afroamericanos no han tenido las oportunidades que otros han tenido en la industria musical en vivo”, dice Gee. Live Nation Entertainment lo contrató para solucionar este problema. Hizo una alianza con Spotify y Audiomack para crear eventos con músicos emergentes, además de jugársela por llevar a artistas afrodescendientes a más festivales.

Steve Martocci, CEO de Splice

Con el crecimiento de las plataformas streaming también es importante que los artistas se mantengan activos haciendo nueva música. Eso aseguran en Splice, una startup que quiere facilitar la creación de canciones. Se trata de un servicio colaborativo donde se pueden encontrar beat makers y un archivo de loops y samples. De ahí han salido pistas de Drake y Sebastián Yatra, lo cual ha llevado a que los productores que pusieron su trabajo en Splice ganen millones de dólares.

Tunji Balogun, vicepresidente ejecutivo de A&R en RCA

Cuando Tunji Balogen era pequeño, veía artistas negros en cada pantalla: Michael y Janet Jackson, Prince, Whitney Houston. Sin embargo, a finales de los 90 y principios del nuevo milenio parece esta tendencia se detuvo. “Tengo sobrinas que han crecido sin una Beyonce o Rihanna”, dice. Por eso se ha encargado de darle un equilibrio al panorama pop, teniendo un papel fundamental en álbumes como CTRL de SZA y American Teen de Khalid. Estuvo también junto a Kendrick Lamar cuando firmó con Interscope. Su objetivo es que los artistas afrodescendientes superen la barrera del R&B y el hip hop para codearse con estrellas pop como Shawn Mendes o los Jonas Brothers.